Cambiando los neumáticos

Una de las tareas más odiadas por muchos conductores es el cambio neumáticos,  en caso de pinchazos o reventones. Es por ello que se deben tomar  medidas de precaución para minimizar ese riesgo. Las encuestas indican  un desconocimiento de la técnica de reemplazo en el 26% de las personas. Las empresas de servicios nos dan una serie de consejos para cambiar los neumáticos.

Los jóvenes y las mujeres se ubican al tope de estas estadísticas. En  el caso de las mujeres, un 45% desconoce la forma de reemplazo de un  neumático. Una revisión coche periódica que incluya la verificación del estado del caucho es muy  útil. Se puede realizar en forma personal, o recurrir a un establecimiento de venta neumáticos,  que cuentan con expertos en el tema.  En principio es importante conocer los elementos: en algunos automóviles la rueda de repuesto está  bajo la alfombra del maletero; en otros, debajo del maletero con un  sistema de fijación; en varios modelos de camionetas, la rueda es  visible, ubicada en forma vertical sobre la puerta trasera. Debemos  contar con una llave de cruz para la extracción y fijación de los  pernos, un gato, dos tacos de madera y unas balizas.

Como primera medida hay que estacionar el auto en un lugar seguro, maniobrando con  suavidad una vez detectado el pinchazo o el reventón.  Asegurar el  vehículo mediante el freno de mano y dos tacos colocados bajo una rueda  delantera y otra trasera.  Colocar balizas delante y detrás, para  alertar sobre el automóvil detenido.  Dejar a la vista los pernos de la  rueda afectada y aflojarlos con la llave de tubos. No retirar los  pernos, éstos deben quedar flojos como para quitarlos luego con poco  esfuerzo.  Elevar el sector correspondiente del vehículo mediante el  gato.

Éste se ubicará en un sitio apropiado para apoyar el chasís, lo  más cerca posible de la rueda a reemplazar. La altura conseguida debe  tener espacio para retirar el neumático dañado y también para instalar  el nuevo.  Retirar los pernos que habían quedado flojos y quitar la  rueda. Luego instalar el repuesto insertando los pernos en los agujeros  correspondientes. Ajustar las tuercas hasta que la rueda quede firme.  Descender el coche mediante el gato. Volver a intentar un ajuste de los pernos de la rueda, hasta que ya no puedan girar.  El automóvil ya puede  moverse. El siguiente paso es acudir a un sitio donde reparen el  neumático.